Más de 5.000 malagueños se examinan para conseguir una plaza como profesor de infantil y primaria

En el día de hoy los aspirantes realizaron la parte escrita de la prueba, que este año presentaba como novedad el aumento de la optatividad en la elección del tema a desarrollar, pasando de dos a tres opciones.

La segunda parte de la prueba consistirá en el desarrollo de una Unidad Didáctica, cuya exposición se podrá sustituir, en el caso de los interinos, por un informe de la administración educativa que acredite estos conocimientos.

Este informe podrá ser solicitado por los docentes interinos que se encuentren en servicio activo en el momento de la convocatoria y por curso completo. Asimismo, se defenderá la Programación Didáctica, previamente entregada.

Tras la superación de la prueba, se pasará a la fase de concurso, en la que se aumentará la valoración de la experiencia docente, de cinco hasta siete puntos como máximo. Así, se tendrán en cuenta los méritos adquiridos, experiencia docente, formación académica, permanente y otros méritos.

Por último, tendrán que realizar la fase práctica, que tiene como finalidad comprobar la aptitud para la docencia de los aspirantes seleccionados y que contará con una duración mínima de cuatro meses.

Plazas

En total, se ofertan 4.705 plazas de Educación Primaria; seguida de Infantil, con 800; Educación Especial (Pedagogía Terapéutica), con 600; Inglés, con 350; Educación Física, con 300; Educación Especial (Audición y Lenguaje), con 150, y Música, con 100.

Del total de plazas, se reserva el 5% para ser cubiertas por aquellas personas que tengan una discapacidad cuyo grado de minusvalía sea igual o superior al 33%.

Noticia extraída de: Sur Digital

Lleno absoluto en la biblioteca, la gestión de nervios y libros

Decía Borges que si la realidad se pone tozuda e incorruptible, lo mejor es encerrarse en la biblioteca. Probablemente, llevaba razón, pero claro, él lo tenía fácil. Su colección, casi tan enciclopédica como sus conocimientos, estaba en casa y sabía de antemano el rincón aproximativo en el que se escondía el Dostoievski, el Herodoto e incluso el Chesterton más resbaladizo. Por si fuera poco, no estaba obligado a reservar su espacio ni a librar batallas con el codo más cercano. Tareas, innegablemente borrascosas, a las que en estos días se entregan todos los que no son Borges, incluidos los alumnos de la Universidad de Málaga, encerrados como el autor de `El Aleph´ en la biblioteca.
En cierto modo, la época de exámenes transforma el campus de Teatinos en una península misteriosa. A simple vista, nadie diría que uno de sus edificios, atrapado entre el gris, el rojo y el verde, custodia por las noches a más gente que una discoteca, que sus habitantes en lugar de danzar se mantienen en sillas y con la cabeza gacha, que no se oye ni a una mosca sobre la página. Es la biblioteca general, bastión de la vida del estudiante y segunda residencia de jóvenes durante más de dos meses al año, aunque también de trabajadores y colecciones insospechadas.
Si Borges estuviera allí, seguramente estaría escandalizado. Para él la lectura era algo muy íntimo y no confiaba en más asesores que sus amigos y la enciclopedia británica. Pero no todos, insisto, somos Borges y los anaqueles pueden despistar, volver loca a la mano que busca un título de nombre impronunciable y desesperar a los que no saben cómo acercarse a un listado bibliográfico. Para éstos y otros quehaceres, están los bibliotecarios, señores y señoras que no necesariamente deben lucir lentes ni archivar cualquier papel que le dejen a su alcance.
Gregorio García, coordinador de la red de bibliotecas de la UMA, explica que la profesión ha cambiado radicalmente en los últimos años. El bibliotecario ya no es el hombre que acecha a los estudiantes locuaces y tiene el indicial listo para ponérselo encima de la boca, sino una herramienta imprescindible para el estudio y la investigación. Su trabajo consiste en encender luces en el vasto mundo de los títulos, en enseñar a manejarse entre artículos y referencias.
Un cometido que se ha complicado mucho, aunque de una manera grata. Gregorio recuerda que el usuario tiene acceso a los libros de casi todas las facultades del mundo, que para encontrar una obra especializada editada en Berlín sólo tienen que aproximarse al mostrador y comunicar la referencia. A partir de ahí, el bibliotecario rastreará los catálogos de las facultades y formulará el pedido, que será remitido al estudiante por correo ordinario. En el último año, las idas y venidas de obras desde Málaga superaron los dos millares.
Y eso es sólo el principio, porque la institución prepara una herramienta que permitirá al usuario suprimir la mediación y acceder por sí mismos a las colecciones de las universidades. Al menos, de las españolas, si bien no se descarta que en un futuro pueda ampliarse al resto del mundo.
Escuchar a Gregorio, observar a los estudiantes acodados en una mesa con un portátil encendido, permite comprender que los tiempos han cambiado y que la tecnología ha llegado al imperio del papel y las repisas. Renovar el préstamo de una obra o hacer una reserva ya no requiere presentarse en la biblioteca, basta con acceder a su directorio a través de Internet. Tampoco hace falta rellenar una solicitud como en los viejos tiempos, con una rápida pasada del lápiz electrónico se almacena la transferencia. Y si me apuran, ni siquiera el papel, porque los libros y artículos electrónicos cada vez son más demandados.
No obstante, lo que no varía mucho es la picaresca, que en el universo de la biblioteca se aplica a la hora de demorar préstamos y asegurar la obra codiciada. Gregorio, un tanto remiso a revelar las triquiñuelas del alumnado, confiesa que algunos homúnculos han llegado a arrancar páginas de obras ilustradas y que otros, menos vituperables, aunque más rápidos, cambian de sitio los volúmenes para llevárselos antes que el resto.
Entre otras cosas, porque en la biblioteca existe mucha competencia, principalmente a la hora de encontrar un hueco. Algunos estudiantes aseguran que, pese a la apertura de otras dos dependencias por la noche, y la extensión de la actividad a los fines de semana, sigue sin haber espacios para todos. «Antes las colas daban la vuelta a la esquina y ahora al menos están en línea recta», comenta Gregorio. Diríase que todos quieren ser como Borges o que no tienen más remedio.

Noticia extraída de: La opinión de Málaga.

Nuevos horizontes para la Universidad de Málaga

El vicerrector de Infraestructuras de la Universidad de Málaga, Rafael Morales, ejerce de guía por la primera fase de la ampliación de Teatinos, en un itinerario similar al que en el curso de 2008 realizarán cada día más de 9.000 estudiantes. Su especialidad académica son las nuevas tecnologías y la informática, por lo que reconoce que ha tenido que aprender mucho sobre construcción. A cambio, se ha convertido en un testigo privilegiado del futuro de uno de los pilares culturales de la provincia.

Desde el estadio polideportivo universitario, a la derecha, la carretera conduce hasta una gasolinera abierta recientemente. Siguiendo por esa avenida se alcanza uno de los futuros accesos al nuevo campus, al sur de la urbanización El Cónsul, la antigua carretera de Campanillas y Soliva. La parcela se extiende sobre 1,2 millones de metros cuadrados, esto es, 1,2 kilómetros en paralelo a la autovía A-357, y otros 1.000 metros hacia el interior. Morales comenta que en el futuro será posible acceder desde la fuente de los colores y desde la carretera que conduce al PTA.

A ambos lados de la calzada, un circuito continuo de carriles bici atraviesa calles y rotondas, y el sistema de riego por goteo aún sobresale en los alcorques. La apuesta por la sostenibilidad es también patente en el tratamiento del arroyo de las Cañas, que se ha encauzado, aunque el embovedado sólo afecta a los tramos necesarios para poder hacer los viales. «El río sigue vivo, se ha intervenido lo mínimo imprescindible y en el resto del recorrido quedará a la vista», declara. Ello dará lugar a pintorescas imágenes durante la época de lluvias. El mobiliario urbano ya está instalado, incluso unos curiosos asientos de hormigón de forma geométrica. A ambos lados aún se extiende la campiña semidesierta, con grandes taludes de tierra que se rebajarán para lograr una continuidad visual con el actual campus de Teatinos.

Paseo peatonal

Los dos edificios en los que ya se trabaja tendrán su fachada en un amplio paseo, que estará restringido a los peatones y a las bicicletas. «La idea es que la circulación sea perimetral, de manera que los coches circulen por los viales exteriores y que el centro quede libre». En la primera parcela se eleva la sede de la nueva Escuela de Ingenierías (Politécnica e Industriales). Tiene 450 metros de largo y es obra del arquitecto Salvador Moreno Peralta. Tendrá capacidad para más de 5.000 alumnos. En la parte trasera, ya se dibuja el graderío del futuro salón de actos.

Morales llama la atención sobre la estructura, con vigas que tienen el ancho de una persona adulta. «Es muy espectacular, van cogidas con puntos de soldadura que soportan muchas toneladas. Pocas construcciones se han hecho en Málaga con perfiles de este tamaño». Lleva anexo un módulo independiente para los laboratorios de instrumental pesado, como grúas y probetas de hormigón, que requieren una cimentación especial para soportar cargas superiores. «El edificio está perfectamente adaptado al uso que va a tener. Hemos mantenido conversaciones con los directores de los centros, departamentos y grupos de investigación». El sótano, destinado a aparcamientos, albergará unas 1.500 plazas. Según los plazos fijados, comenzará a funcionar en octubre de 2008, esto es, dentro de dos cursos.

En la siguiente manzana se adivina el perfil del futuro Complejo Económico Social, que acogerá las facultades de Empresariales, con sede en El Ejido, y de Estudios Sociales y del Trabajo, que ahora está en El Palo. Luis Machuca es su autor. Ya está en pie la zona de departamentos y de despachos de los profesores. También quedará listo en el curso 2008-2009. «Hasta el momento los plazos van según lo previsto», asegura el vicerrector de Infraestructuras.

Ambos utilizan tecnologías avanzadas, de manera que los consumos energéticos sean los más reducidos posibles, «para que tengan buena climatización, pero propiciada por la renovación del aire, y no a base de consumir energía».

Enfermería

La primera fase se cerrará con la construcción del nuevo complejo de Ciencias de la Salud (Enfermería, Fisioterapia, Podología y Terapia Ocupacional), sobre una parcela triangular en el extremo sur de la pastilla. Lo firma Juan Gavilanes, y dará servicio a unos 1.000 alumnos. Su planteamiento es distinto a los anteriores, mediante módulos dispersos de baja altura (baja y primera planta), con una torre que sobresale sobre el conjunto -dedicada a los usos administrativos- y que marcará uno de los referentes visuales del campus.

Si importantes son las nuevas edificaciones, el entorno no lo será menos. El erial en el que ahora trabajan cientos de obreros será en el horizonte de 2008 una amplia superficie ajardinada, de más de 400.000 metros cuadrados, cuajada de árboles de sombra de diferentes especies y áreas de descanso.

La UMA ya está manteniendo reuniones con la EMT, para prolongar las líneas de autobuses, y con el metro -que en este tramo circulará en superficie- para que se establezcan nuevas estaciones. «El volumen de clientes no es nada desdeñable», apostilla. Pero, para los que prefieran llegar en coche, la zona también contará con 30.000 plazas de aparcamiento, en subterráneos y en las avenidas exteriores del campus.

De regreso a la civilización, los taludes de tierra y las vías desiertas siguen ahí, pero ya cuesta menos imaginar el ir y venir de los estudiantes, en el que está llamado a ser el nuevo epicentro de la vida universitaria malagueña.

Noticia extraída de: Diario Sur

Bustinduy propone la creación del distrito Universidad, que estará conformado por nueve barrios

Este nuevo distrito estará compuesto por las barriadas de Teatinos, Cortijo Alto, Santa Inés, Bizcocheros, El Romeral, El Cónsul, Sánchez Blanca, Amoniaco, Intelhorce y Los Prados, y permitiría unificar en torno a una misma demarcación una zona que actualmente se encuentra repartida y dispersa entre varios distritos.

«Se trata de población joven sobre todo: nuevas familias con necesidades de guarderías, zonas verdes y policía local», señaló la candidata socialista, para quien «no por nuevos, estos barrios han dejado de sufrir el abandono del PP».

Indicó que «esta zona ha ido creciendo y desarrollándose como una nueva centralidad en torno a importantes centros administrativos como el Hospital Civil o la Ciudad de la Justicia». «Es además una zona con una intensa actividad económica; hay 5.000 empresas en seis grandes polígonos industriales que hay que regenerar», manifestó Bustinduy.

El nuevo distrito Universidad tendrá una Junta de Distrito propia, que evitará que «los ciudadanos de estos nueve barrios tengan que desplazarse lejos para realizar sus trámites», así como la Oficina para la Gestión Integral de los Polígonos Industriales, «organismo que ya propuso el PSOE en su contrato-programa con los polígonos», y la Oficina para el Plan Especial del Distrito Económico y Financiero que la candidata socialista propone en los terrenos de la actual feria.

EQUIPAMIENTOS

Bustinduy señaló que este distrito «contará con todos los equipamientos necesarios para satisfacer las necesidades de los vecinos de la zona», entre los que incluyó la puesta en marcha de bibliotecas, centros de mayores, centros deportivos, un mercado municipal, una unidad territorial de Policía Local y espacios verdes.

Por otra parte, la candidata socialista expresó que acelerará todos los trámites para que la línea 1 del metro llegue «en el menor tiempo posible» a este distrito. «Esta medida, unida a la llegada del tranvía circular que conectará el Distrito Económico y Financiero y la Ciudad de la Justicia, contribuirá a solventar los importantes problemas de movilidad que hoy en día sufre este territorio», indicó Bustinduy.

Además, recalcó que «una zona como ésta, en la que habitan alrededor de 37.000 personas, y en la que vivirán 60.000 dentro de pocos años según las previsiones, necesita transformarse en un distrito autónomo para que sus múltiples potencialidades puedan ser aprovechadas».

Según Bustinduy, «es obligatorio dar respuesta a las exigencias de una población joven y dinámica como la de este distrito Universidad, de cara a hacer de este distrito uno de los grandes motores económicos de la Málaga del siglo XXI».

«Este nuevo distrito reordena el crecimiento de Málaga por esta zona de la ciudad y tiene un doble beneficio. Por un lado, equipa a los nuevos barrios que carecen de servicios, evitando la antigua fórmula del desarrollismo de los 60 basada en la aglomeración. Y por otro lado, descongestiona los distritos ya existentes», concluyó.

Un gran centro en Teatinos abrirá sus salas a los nuevos creadores

PACO Gámez toca en un grupo. La batería, para ser exactos. Desde hace casi dos años, este estudiante se reúne dos veces por semana con cuatro compañeros de clase para hacer versiones de sus grupos favoritos. Su asignatura pendiente es el directo; todavía no han tocado en concierto, pero todo llegará si hay suerte… y un sitio decente donde ensayar. Hasta la fecha han dependido de los favores de amigos y familiares, que los han ido acogiendo en garajes, almacenes y otros lugares menos dotados para la acústica.

El caso de Paco y sus compañeros es el caso de cientos de jóvenes malagueños que no encuentran un espacio adecuado donde desarrollar sus inquietudes creativas. Para todos ellos está pensado el Centro Más Joven, un equipamiento que viene a paliar una notable carencia en el currículum cultural de la ciudad.

El Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga promueve este espacio, que contará con una sala para representaciones con aforo para más de 400 personas, locales de ensayo, talleres de formación, sala de exposiciones y una mediateca. En total, más de tres millones de euros de inversión que tendrán su puesta de largo el próximo día 26, según las previsiones municipales.

Equipos de Sony

Sony se ha encargado de los equipamientos tecnológicos de un recinto que tendrá vida «todos los días de la semana», tal y como anuncia el concejal de Juventud, Elías Bendodo. El edil explica que las actividades formativas previstas de lunes a viernes darán paso los fines de semana a los conciertos y actuaciones. Todo ello sin olvidar las iniciativas del programa ‘Alterna en la noche’.

De este modo, el Centro Más Joven encara la última fase de su construcción como nuevo polo de atracción cultural en la zona de Teatinos. Un edificio diseñado por Javier Pérez de la Fuente que supera los 3.600 metros cuadrados y cuya fachada principal ofrece un espectacular voladizo. Las siguientes líneas repasan los equipamientos de este recinto diseñado para impulsar la formación y promoción de los nuevos creadores malagueños.

PLANTA BAJA

Artes plásticas y escénicas

Una sala multiusos, locales y exposiciones

La tarjeta de presentación del Centro Más Joven es el voladizo de diez metros de su fachada principal. El arquitecto del edificio argumenta que ese cuerpo volado «es el responsable de distintas funciones: propicia un lugar de sombra en la plaza de acceso, generando un lugar de encuentro al aire libre protegido por el edificio; además, su orientación sur aprovecha las condiciones de nuestro clima. En cierto modo, es el elemento que permite la transición desde el espacio público al espacio privado, siendo protagonista indudable de la imagen del edificio».

Ya en el interior, uno de los grandes atractivos del recinto lo constituye la sala multiusos de más de 300 metros cuadrados. «Se trata de un espacio polivalente que puede albergar todo tipo de espectáculos escénicos de música, danza o teatro», prosigue Bendodo. Además, dispone de un graderío retráctil que hace posible que su aforo varíe entre 225 personas sentadas o más de 400 de pie.

Para llegar al escenario habrá que ensayar antes, y para eso el edificio cuenta con dos salas independientes. «El diseño del recinto permite accesos diferentes a cada una de las instalaciones, así los grupos podrán tener un horario más amplio para ensayar», adelanta el concejal de Juventud.

Junto con los camerinos y la cafetería, la planta baja del Centro Más Joven se completa con una sala de exposiciones de cien metros cuadrados. Este espacio dispondrá de paneles móviles para que el recinto se adapte a las necesidades de cada montaje.

PRIMERA PLANTA

Enseñanza y tecnología

Talleres, salas de formación y mediateca

La primera planta está pensada para la formación de los nuevos creadores. Cuatro talleres, una sala de nuevas tecnologías, una mediateca y dos espacios para la formación componen los equipamientos esenciales de esta parte del edificio. Asimismo, Bendodo recuerda que en estas zonas también se desarrollarán las actividades alternativas a la movida que el Área de Juventud organiza desde hace siete años.

Los promotores de este espacio quieren prestar especial atención al uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la creación. Por eso, el centro contará con una sala en la que se impartirán cursos de diseño gráfico, animación en tres dimensiones y elaboración de páginas web. Tampoco hay que olvidar la sala de montaje prevista en esta sección, cuyos equipos servirán de complemento a las dotaciones de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

En tiempo récord

Sumado a todo lo anterior, el Centro Más Joven también contará con su propia agenda de cursos, seminarios y congresos dirigidos a los jóvenes malagueños, según el programa diseñado por los responsables municipales. En este sentido, Bendodo también destaca el «tiempo récord» en el que se ha edificado este nuevo espacio cultural: apenas diez meses.

Por último, el arquitecto Javier Pérez de la Fuente concluye que el Centro Más Joven «tiene la ambición de convertirse en un equipamiento que permita integrar las actividades más diversas, ofreciendo un espacio abierto a todos los jóvenes».

Noticia extraída de: Sur Digital